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Las zonas forestales de Gran Canaria, un territorio con mucha riqueza oculta
Bosque (pinar, palmeral, laurisilva)

Los ecosistemas naturales del mundo son el soporte de la vida en nuestro planeta. Muchos de los beneficios que producen son invisibles en la sociedad de mercado en la que vivimos, en la que la economía monopoliza la mirada con la que se observa la realidad.

Sin embargo, el hecho de que muchos de esos beneficios no estén dentro de esta mirada económica, no significa que no tengan valor. Como bien decía Antonio Machado, “es de necios, confundir valor y precio”.

Como respuesta a esta carencia, desde hace varias décadas, los economistas con sensibilidad ambiental han creado herramientas para dar un valor económico a eso que no se compra ni se vende pero que, día a día, utilizamos.

Un solo ejemplo, cada vez que abrimos el grifo en casa para disfrutar del agua para beber, para ducharnos, para fregar los platos, un conjunto de conducciones, válvulas, sistemas de control y de calidad, nos unen directamente con los bosques. Incluso aquellas personas cuyo sistema de abasto procede de aguas desalinizadas, necesitan que ésta se mezcle con cierta cantidad de agua procedente de los acuíferos, que, como bien sabemos, se recargan gracias a la estructura de destilación y captación que suponen los bosques y la vegetación que cubre el suelo.

¿Cuánto vale este servicio de abastecimiento que nos prestan los bosques?

¿Qué otros servicios más se derivan de su presencia?

A estas preguntas ha tratado de responder el Proyecto VANE: Valoración de los activos naturales de España, realizado por el Ministerio de Medio Ambiente en 2010 y en el que han participado equipos de investigación de varias universidades españolas.

En este trabajo participaron 5 universidades españolas (Universidad de Alcalá, Universidad Politécnica de Madrid, Universidad de Córdoba, Universitat de les Illes Balears y la Universidad del País Vasco) y se ha establecido una metodología para todo el Estado español que asigna a cada hectárea del territorio una primera valoración de la renta de un conjunto de “activos naturales”.

La cartografía de base para establecer el método de cálculo ha sido el Mapa Forestal de España.

Los resultados han de considerarse como una foto fija del año de referencia de 2005, no bastando actualizar simplemente los valores de acuerdo a algún índice (IPC, etc..), ya que también han podido variar las unidades físicas sobre las que se calculó el valor.

160 millones de euros al año, como mínimo

La ilustración que encabeza este artículo recoge la valoración que se hace en dicho proyecto de los siguientes activos naturales:

  • Provisión de agua para uso agrícola (36,4 millones de euros/año). El agua empleada en el riego de los cultivos agrícolas se ha valorado a partir de la estructura de costes de cada cultivo. Una vez calculado el valor en destino (parcela de regadío), se remonta aguas arriba hasta su origen, lugar que finalmente recibe el valor. Esta premisa conduce a que las subcuencas hidrológicas ubicadas en las cabeceras reciben un valor superior a las ubicadas aguas abajo. Dentro de cada subcuenca se ha asignado un valor diferencial a cada píxel en base a la cantidad de agua que aporta conforme al “Sistema Integrado para la Modelización del proceso Precipitación Aportación” elaborado por el CEDEX.

  • Provisión de agua para uso industrial (1,3 millones de euros/año). El aprovechamiento del agua continental para el desarrollo de procesos industriales se ha evaluado empleando las “Tablas Input-Output” y las estadísticas sobre captaciones autorizadas y cánones satisfechos proporcionadas por las distintas Confederaciones Hidrográficas.

  • Provisión de agua para uso doméstico (91,5 millones de euros/año). La valoración de este activo se ha basado en el estudio de la demanda y el consumo de este bien mediante la estimación del excedente del consumidor. El conocimiento de dicho excedente, estimado a partir de los datos preexistentes, posibilita la inclusión en este servicio de la disposición a pagar por la sociedad, viniendo ésta definida por el intervalo existente entre la tarifa satisfecha actualmente en cada Comunidad Autónoma, y el precio que supone el suministro mediante camión cisterna, siendo éste el extremo superior del intervalo.

  • Servicio recreativo – residentes (18,3 millones de euros/año). El servicio recreativo proporcionado por la costa a los residentes de los municipios litorales ha sido evaluado individualmente para cada uno de estos municipios aplicando el método del coste del viaje. Para la imputación al territorio se han propuesto dos modelos: el primero basado en la zonificación de la Ley de Costas, y el segundo asignando el valor a la superficie natural del municipio. El valor de éste último es el que ha sido tomado como referencia para los montes, al contar con una perspectiva más holística del territorio.

  • Captura de CO2 del arbolado (1,2 millones de euros/año). Se ha considerado que la parte del crecimiento anual de la masa forestal que no se aprovecha para leña o madera (medido en unidades de volumen) es un sumidero estable de carbono atmosférico.

  • Captura de CO2 del matorral (3,2 millones de euros/año). Se ha considerado tanto el matorral en zonas arboladas, como el matorral en zonas desarboladas. Para la cuantificación del incremento se han tomado los datos publicados en el Inventario Forestal Nacional a nivel de parcela, siendo extrapolados al conjunto del territorio empleando indicadores como la Productividad Potencial Forestal. Se ha considerado que la totalidad del incremento anual de biomasa fija carbono de manera estable.

  • Conservación de la diversidad biológica (6,3 millones de euros/año). Se ha evaluado en base al esfuerzo económico soportado por la sociedad española para mantener en un buen estado sus especies animales y vegetales. Para ello, se ha tomado como referencia la cuantía de las medidas agroambientales concedidas, así como los costes de gestión de la red Natura 2000 destinados a conservación. El reparto de valor se realiza a cada celda del mapa en función del número de especies presentes y su grado de amenaza, establecido por el Inventario Nacional de Biodiversidad (INB). De esta forma se otorga un mayor valor de conservación a aquellas zonas que cuentan con un mayor número de especies sensibles.

Conclusiones y cautelas: no está todo lo que es y este estudio tiene sus limitaciones

La metodología de elaboración de los cálculos del Proyecto VANE tiene algunas limitaciones que han de ser consideradas:

  • Hay activos clave que no se han contemplado en la evaluación:

    • El valor de salud que proporciona el contacto con la naturaleza que nos rodea. Tal es así que en Reino Unido o Andalucía están “recetando” paseos por el monte para mejorar la salud mental y física de la población. De momento no contamos con estimaciones de este valor de salud, aunque podemos hacernos una idea de su dimensión con la gran demanda del uso de las zonas forestales de Gran Canaria por parte de la población. No sólo buscan recreo, también están mejorando su salud.

    • El valor del uso recreativo no residente, esto es, el valor del uso que hacen de las zonas naturales los turistas que visitan las islas y que según datos de la Universidad de Las Palmas (González, 2003), se podría estimar en unos 40 millones de euros más, que sumados a los 160 millones ya estimados por el proyecto VANE, hacen un valor total de 200 millones de euros al año.

  • Para algunos de los activos, las fuentes de referencia están tomadas a nivel provincial, procediendo posteriormente a su reparto en función de análisis geográfico de los usos del suelo que recoge el Mapa Forestal de España (MFE) o de los ámbitos municipales. Ello conlleva que puedan generarse errores por fallos en las fuentes de referencia o simplemente por condiciones de escala (el MFE está realizado a 1:50.000). Estos errores podrán ser tanto mayores cuanto más pequeña sea la superficie sobre la cual se quieran obtener resultados.

  • Como el propio Ministerio advierte, a la hora de facilitar los datos, “hay que tener en cuenta que (…), las valoraciones que se expresan hay que tomarlas como valores mínimos, dadas las cautelas usadas en la aplicación de las diferentes metodologías de valoración”.

En consecuencia, los resultados deben considerarse una primera aproximación a la valoración de las externalidades que producen las zonas forestales y, más que considerarlo una cifra definitiva, han de manejarse como una idea de los ordenes de magnitud mínimos que suponen esos servicios ambientales.

Y una advertencia, no puedes vender a tu madre

Por último, y como bien refleja el artículo “How much is your Mother (Earth) Worth?” (Tantram, 2012), es importante darnos cuenta de que estas herramientas para cuantificar el valor económico no pueden hacernos perder el norte de sobre qué estamos hablando.

Un ejemplo: tratemos de ponerle valor económico a una madre. Con el uso de estas técnicas económicas para valorar lo que no está en el mercado, podríamos pensar que la leche que nos da nuestra madre tiene un precio, el calor que nos proporciona otro, el cariño otro, su educación otro, etcétera, y al final decir, una madre vale X euros al año. ¿Realmente tendría sentido algo así?

Como apunta Joss Tantram, no lo tiene porque existe una relación de dependencia. No puedes sustituir a tu madre por “cosas que pagas con el dinero que piensas que vale”. De igual forma, nosotros no podemos vivir sin la naturaleza que nos rodea, pues los servicios que nos presta (oxigeno, agua, salud física y mental, protección frente a avenidas), simplemente no podemos prescindir de ellos.

Autor: Yeray Martínez Montesdeoca
Fotografías: Orlando Torres Sánchez

BIBLIOGRAFÍA:

GONZÁLEZ, M., y LEÓN, C.J. (2003)
«Consumption process and multiple valuation of landscape attributes» en Ecological Economics, nº 45, 159-169

MORATILLA, E. (Coord.) (2010)
Valoración de los activos naturales de España. Madrid. Secretaría General Técnica. Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino.

TANTRAM, J. (2012)
«How much is your mother (Earth) worth?» en Terrafiniti Blog. Disponible en: http://www.terrafiniti.com/blog/how-much-is-your-mother-earth-worth/

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